Ley de Mediación Familiar
Una vez más se ve que a los poderes públicos en esta Comunidad Autónoma, las familias numerosas no les importamos, y prueba de ello es lo ocurrido con la reciente aprobación el pasado 14 de noviembre en Las Cortes Valencianas de la Ley de Mediación Familiar, pues dijo el Sr. Blasco en un medio de comunicación que en la elaboración de esta ley se tendrían en cuenta las preocupaciones de las asociaciones que representasen a los distintos entornos familiares. Este es el día en el que me he enterado por terceras personas que "alguien" está en Castellón "explicando" y "difundiendo" el texto de dicha ley y ni siquiera nos han invitado, ni a que planteemos nuestras preocupaciones ni a que conozcamos de que va. Supongo que se debe a que para nosotros como asociación representante del 20 % de la población de la Provincia de Castellón es suficiente con que nos enteremos por la prensa del contenido de una ley que supuestamente nos afecta.
No puedo más que manifestar mi indignación ante este menosprecio, no por mí sino por las personas que represento y que parece ser que no merecen la suficiente atención de parte de nuestros gobernantes. Estas personas son contribuyentes, que pagan sus impuestos, en algunos casos más que el resto de la población pues consumen más, más leche, más pan, más ropa, vivienda más grande etc.. todos estos artículos van gravados con su correspondiente IVA, con el que se construyen carreteras, se pagan los sueldos de funcionarios etc, estos contribuyentes a los que represento están soportando el esfuerzo junto con las demás familias no numerosas, de dejar hijos para la próxima generación, hijos que serán los futuros contribuyentes, que serán los futuros trabajadores, que serán los futuros gobernantes, que serán en definitiva el futuro de esta Comunidad Autónoma y de esta Nación.
Me preocupa también la creada figura del mediador, persona ésta que esperamos no sea un simple separador de matrimonios con problemas, pues no se sabe en base a que criterios actuará o si sabrá ayudar a resolver muchísimos casos en los que solo se debe reeducar a los cónyuges para sacar adelante el matrimonio e impedir que sufran ellos y los niños. Me alarma saber que en Castellón el año pasado hubo 2.300 uniones matrimoniales y aproximadamente 2.000 rupturas, lo que me lleva a pensar que o no saben lo que hacen los castellonenses cuando se casan o bien no saben lo que hacen cuando se separan.
Juan Manuel Ramos
Presidente
Asociación Familias Numerosas Castellón